Nuestro lado animal

 

El mundo veterinario se ha abierto en canal para nuestra producción más amable ‘Veterinarios’. Después de 57 programas y un año y medio de grabaciones, las enfermedades animales ya no tienen secretos para nosotros y tampoco las cirugías. Si antes pensábamos que una rata era un bicho sin gracia e incapaz de hacer nada que no fuera dar vueltas en su jaula, ahora sabemos que hay personas dispuestas a operarlas con el único objetivo de que su mascota le siga acompañando unos años más. Nos hemos convertido en expertos anestesistas y controlamos hasta los tipos de sedación, pero sobre todo, hemos recuperado sentimientos que estaban latentes, pues lo reconocemos: NOS HEMOS EMOCIONADO

Nos hemos emocionado con las historias humanas y ahora entendemos que los sentimientos pueden ir ligados a los animales y que hay perros, también gatos, que son capaces de dar la vida por sus propietarios. También hemos comprendido que las lágrimas por un animal cuando fallece son puras y salen del corazón. Son tan iguales como las que sentimos cuando un ser querido se marcha porque nuestras mascotas son un miembro más de nuestra familia. Esta última frase se ha repetido en el 90% de las declaraciones de los protagonistas de nuestros casos y vaya si es así… porque algunos han sacrificado muchos esfuerzos por ellos. Hay personas que se han quedado sin vacaciones por operar a animales, otros que apenas comían porque se gastaban la mayor parte de sus ingresos en comprar pienso para sus numerosos perros y otros muchos que han dedicado una enorme parte de su tiempo a acompañar a sus mascotas al veterinario.

 

Horas y horas de espera, nervios y tensión. Todo ha sido real y eso, hoy en día, es muy difícil de conseguir en un programa de televisión. Se pone punto (y seguido)  a una etapa en la que todo el equipo se ha esforzado, ha aprendido y ha recogido el mejor fruto: el reconocimiento y agradecimiento de los protagonistas. ¡Gracias por vuestro apoyo!

En ‘Veterinarios’ ha habido hueco para historias de todo tipo: de superación, de amor, de desamor, de lucha, de cariño, de generosidad, de entrega y de confianza, esa que depositan los ciudadanos en una profesión como la del veterinario. Estos profesionales sin horario que reciben llamadas de madrugada cualquier día del año y dejan lo que están haciendo por intentar salvar la vida del animal. A ellos también les tenemos mucho que agradecer. No sabemos si son conscientes de lo que nos han ayudado y es que, sin su paciencia y amabilidad este programa no hubiera sido posible.

Por otra parte, ha sido una enorme experiencia que también nos ha permitido descubrir rincones maravillosos de Extremadura. ¿Quién nos iba a decir que mientras el Jarramplas recibía una lluvia de nabos en Piornal nosotros estaríamos al calor del brasero de José Luis, un cabrero fantástico que no sabía hacer otra cosa que cuidar de sus cabras? Este es un ejemplo de cientos porque cada caso, cada ubicación y cada familia ha sido especial. Los animales seguirán presentes en nuestros corazones, ha sido un gustazo y un gran regalo trabajar con estos actores.

¡Nos vemos en septiembre!

 

Celia Guerra

Redactora de ‘Veterinarios’

 

 

Podéis ver todos los programas de Veterinarios aquí.

 

 

Leave a Reply